Accidentes Laborales

dic 20, 2013 Categoría: laboral

Accidentes Laborales, su página interactiva de consultas en materia de accidentes laborales, cuenta con el respaldo de abogados laborales especialistas, dedicados a prestar asesoría jurídica y judicial a víctimas de accidentes laborales y enfermedades profesionales. Sin ignorar que un accidentes trabajo puede significar un costo económico para la empresa, es la víctima inmediata – el trabajador o sus herederos en caso de muerte – la que debe soportar un alto costo económico y moral. La gran fuente del daño moral es el dolor producido por la muerte de un ser querido o por las lesiones e incapacidades sufridas.

Mucho se ha reiterado que en Chile la prevencion de accidentes laborales es escasa, pues prevalece la fracasada idea de que la prevencion riesgos laborales es un gasto y no una inversión. Un gran porcentaje de accidentes laborales son evitables, pues las estadísticas accidentes laborales reflejan que se derivan principalmente de acciones mal desarrolladas, de acciones impulsivas, de acciones no planificadas, de acciones en las cuales no se ha hecho un estudio de riesgos de trabajo, de acciones que no han sido vigiladas por expertos o supervisores con conocimientos en riesgos. Las Administradoras no incentivan una política de importancia sobre prevencion riesgos laborales, y la Inspección del Trabajo y el Servicio de Salud resultan incapaces para la vigilancia.
La responsabilidad del empleador es primordial, pues su labor no sólo es producir bienes y utilidades, sino que parte importante de su responsabilidad es el cuidado de las personas que trabajan a su cargo, precaviendo accidentes laborales. Y es la labor de este trabajador, la que debe conseguir el derecho que le corresponde, un derecho en que sus fuerzas y rendimientos no pueden ocupar el puesto de meras cosas. Con este objeto, el Derecho del Trabajo es protector, y ordena que el empleador esté obligado a adoptar la totalidad de las medidas necesarias para proteger la vida y salud de sus trabajadores, y prevenir así accidentes laborales y enfermedades profesionales.
Producir con calidad en el mercado, implica también producir con seguridad e higiene, convicción que aún no logra arraigarse junto a aquella que consiste en exclusivamente optimizar las utilidades y ganancias. Se entiende que el empleador debe actuar con la misma esmerada diligencia que un hombre juicioso emplea en la administración de sus negocios importantes (En Derecho se dice que responde de la culpa levísima) para evitar accidentes laborales y enfermedades profesionales, mediante una vigilancia auténtica de las medidas de seguridad, que en ningún caso se cumple con la mera existencia inactiva de un reglamento de seguridad o de un Comité Paritario.
Por ello, es que toda falta de seguridad en las faenas de trabajo, es previsible, de modo que la ocurrencia de un accidente laboral que cause daño a trabajadores, puede demostrar una omisión ilícita de parte de la empresa. La empresa como autora de este ilícito tiene responsabilidad en el accidente laboral o en la enfermedad profesional, y por ende debe reparar el daño, indemnizando el daño moral de las víctimas. La avaluación de este daño es exclusiva de los tribunales, y no es raro ver cómo imperan los criterios más dispares a la hora de avaluar los montos. No se trata sin embargo, de hacer de la indemnización del daño moral una fuente de lucro y de especulación, antes bien, sólo una reparación del daño moral sufrido.