Incapacidad Laboral

Incapacidad LaboralCuando como consecuencia de un accidente laboral o de una enfermedad profesional se produce una disminución anatómica o funcional de un órgano, de un aparato o sistema del organismo, en relación al funcionamiento del mismo antes del accidente laboral o enfermedad profesional, entonces se habla de una incapacidad laboral.
La Ley 16.744, para el otorgamiento de las prestaciones correspondientes, distingue entre incapacidad temporal, invalidez parcial, invalidez total, gran invalidez y muerte.
El D.S. Nº109 que aprueba el Reglamento para la Calificación y Evaluación de los Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales señala que la incapacidad temporal es la provocada por un accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, con efectos transitorios, pues permiten la recuperación del trabajador y el reintegro a sus labores. Esta incapacidad temporal no se gradúa y normalmente sólo da lugar a los subsidios usuales de salud.
La invalidez derivada de un accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, es el estado que produce una incapacidad presumiblemente irreversible, aun cuando deje al trabajador una capacidad residual que le permite continuar su trabajo. Esta invalidez se gradúa en función del porcentaje de incapacidad de ganancia que se establezca por la Comisión de Medicina Preventiva de Invalidez de los Servicios de Salud, o de la Mutualidad en su caso.
Para determinar el grado incapacidad física derivada de un accidentes de trabajo, las Comisiones deben atenerse a una tabla de porcentajes para así establecer la incapacidad de ganancia. Por ejemplo, se estima que la pérdida de un dedo pulgar produce una incapacidad física del orden del 30%. El grado de incapacidad física asignado, puede verse incrementado dependiendo de factores tales como la edad del accidentado o enfermo profesional que influyere en sus posibilidades de trabajo, o si lo afecta para el ejercicio de su labor o profesión habitual de acuerdo a su grado de capacitación y especialización, e incluso si su capacidad residual de trabajo es más adecuada para labores propias o habituales del sexo opuesto.
Por lo tanto, la evaluación de una incapacidad surgida de una enfermedad profesional o de un accidentes de trabajo, se mide en porcentaje que no es sino la medición del daño, para el cual se aplican tablas y factores de ponderación por parte de las Comisiones Médicas Evaluadoras.
Según esos porcentajes y factores de ponderación, se habilita para que la prestación económica del accidentado o enfermo profesional se transforme en una pensión de invalidez parcial, o de pensión de invalidez parcial se transforme en pensión de invalidez total. Estas prestaciones, son ajenas y sin perjuicio de las indemnizaciones a que haya lugar como consecuencia de si el accidente se debe a culpa o dolo del empleador, pues las personas que resultan dañadas tienen acción para reclamar de éste una indemnización complementaria por todo perjuicio no cubierto por el seguro obligatorio, inclusive el daño moral.